Un programa para reconciliarte con tu cuerpo y con tu manera de alimentarte, sin culpa y sin exigencia.
Es un reto de 21 días que integra conciencia corporal, alimentación consciente, autocompasión, y diálogo interno.
No enseñamos a comer: acompañamos a escuchar lo que hay detrás del hambre, del cansancio, de la autoexigencia o del juicio al cuerpo. Es un programa para desactivar mandatos, bajar exigencias y volver a una relación más sensata y respetuosa con el cuerpo.
Qué trabajaremos
1. Tipos de hambre y cómo reconocerlos:
— Hambre emocional
— Hambre física
— Hambre mental
— Hambre social
— Práctica “¿Qué necesita realmente mi cuerpo?
2. La relación entre autoexigencia, cuerpo y alimentación
— Duelos corporales: “la talla de antes”, “el cuerpo que tuve”.
— Diálogo crítico interno: cómo afecta a la comida.
— Juicio externo vs interno
3. El cuerpo como lugar seguro:
— Microprácticas corporales.
— Respiración para bajar ruido mental. — Escucha de señales reales del cuerpo.
4. La adulta amorosa:
— Mandatos heredados en torno a comida y cuerpo.
— Ritual diario de autocuidado que no implique comida.
— Reparentalización emocional
5. Nutrir sin exigencia:
— Qué es comer desde la presencia.
— Placer, disfrute y satisfacción sin culpa. — Soltar el control rígido.
6. Movimiento sin castigo
— Reconectar con el cuerpo sin compararlo.
Tras este taller sentirás:
— Relación más amable con el cuerpo.
— Menos juicio y más presencia al comer.
— Comprensión profunda del hambre emocional.
—Hábitos sostenibles sin rigidez
— Conexión emocional con el propio autocuidado.